Las orcas no son asesinas

•abril 16, 2008 • Dejar un comentario

Orca

•abril 9, 2008 • Dejar un comentario

DESCRIPCIÓN

La orca, erróneamente llamada ballena asesina, es el miembro más grande de la familia de los delfines. Las orcas son grandes y robustas con la cabeza chata y un pico reducido. Con su llamativa pigmentación, es difícil confundidas con otras especies en su hábitat. Son de color negro profundo y una mancha blanca detrás y sobre el ojo. La mandíbula inferior y la garganta son también blancas, contiguas a una mancha blanca en el vientre que se extiende hasta la zona genital. La parte posterior de la cola es blanca y lóbulos blancos se extienden hacia arriba desde el vientre blanco hacia detrás de la aleta dorsal, la forma de tal mancha es única en cada individuo. La aleta dorsal es alta en los animales maduros, especialmente en los machos, puede alcanzar hasta 1.8 metros (5.9 pies). Éstos alcanzan la longitud de 8.5 metros (28 pies), mientras que las hembras alcanzan los 6.7 metros (22 pies).

AMENAZAS PARA LA ESPECIE

Aunque la población mundial de orcas no esta en peligro, diferentes poblaciones regionales están disminuyendo. Grupos residentes y transitorios de la costa de Vancouver Canadá y del estado de Washington en Estados Unidos, fueron agotados por la captura de ejemplares vivos para acuarios. Esto ocurrió antes de que los científicos conocieran la población de orcas. Hoy estas poblaciones, que incluyen algunos cientos de ballenas, están amenazadas por la contaminación, el tráfico pesado de embarcaciones y posiblemente la reducción de presas para alimentarse. Como consecuencia de su popularidad, existe la preocupación de que la intensa operación de embarcaciones para su observación podría alejarlas de su hábitat preferido. Además, los aparatos de hostigamiento auditivo instalados en las jaulas de salmón para ahuyentar depredadores, podrían forzarlas a salir de su hábitat, afectando su habilidad para alimentarse. Algunas poblaciones de orcas son cazadas en Japón, Indonesia Groenlandia y las Antillas.

 

Amable información

•marzo 14, 2008 • Dejar un comentario

Un visitante de nuestra página nos ha ofrecido esta información que consideramos interesante para publicar en nuestra página:
¿Por qué las ballenas se extinguen y los ciervos no?
 

Rafael Pampillón
Históricamente, muchas especies animales han estado o están amenazadas por la extinción. Antes de que llegaran los europeos a América del Norte, había más de 60 millones de búfalos errando por el continente. Sin embargo y debido a la caza indiscriminada en 1900 la población de este animal descendió a alrededor de 400 ejemplares. Actualmente, en algunos países africanos los elefantes corren un peligro similar, ya que los cazadores furtivos los matan por el marfil de sus colmillos. Los defensores del medio ambiente se manifiestan un día sí y otro también para protestar por la pesca abusiva que está llevando al borde de la extinción a las ballenas.



Sin embargo, no todos los animales que tienen un valor comercial corren este peligro. Por ejemplo, los animales de caza (ciervos, gamos, muflones, perdices, jabalíes, etc.) nadie teme, en la actualidad, que se extinga rápidamente. De hecho, la proliferación de cazadores y la cada vez mayor afición a la caza parece garantizar que estas especies continuarán existiendo. Por eso no hay manifestaciones para pedir que se protejan a los animales de caza ¿Por qué los animales de caza no están en peligro de extinción?

Le pregunté a mi amigo Ignacio Pérez Avendaño (que tiene una empresa de GESTIÓN Y DESARROLLO AGROCINEGÉTICO) y me contestó que las poblaciones de ballenas han ido disminuyendo porque no pertenecen a nadie (son un recurso común). Viven en aguas internacionales y, si bien existen tratados que intentan protegerlas, varios países se han negado a cumplirlos. Los balleneros japoneses y noruegos se dan perfecta cuenta de lo que están haciendo: poner en peligro la supervivencia de las ballenas y, por tanto, su propio sustento. Pero cada ballenero sabe también que, si él no captura una ballena, otro se encargará de hacerlo. Por tanto, a ningún ballenero le interesa controlar la población de ballenas. La ciencia económica ha bautizado este fenómeno como “la tragedia de los bienes comunales (comunes)”.

Según Ignacio, al menos en España, la mayoría de los animales de caza están en fincas bajo el dominio de algún propietario. De alguna manera se puede decir que los animales de caza pertenecen a alguien, son bienes privados. Si el propietario se gana la vida dando cacerías, o disfruta de su finca cazando, le interesa mucho mantener un equilibrio ecológico. Es decir, debe cuidar que haya un balance entre el número de animalers que caza y el número de los que nacen todos los años para evitar agresiones al medio ambiente. El dueño está interesado en mantener en la finca una carga de animales que resulte óptima con el tamaño de la propiedad. En este sentido, en España, los propietarios de las fincas de caza tienen un incentivo para preservar las especies cinegéticas, pero también y gracias a esos esfuerzos cuidan de otras especies protegidas o en peligro de extinción que se encuentran en sus propiedades.

En definitiva, al estar los animales circunscritos a una propiedad hace que esos animales estén a salvo de la extinción. Tanto los animales que se cazan, en los campos y montes españoles, como las ballenas del mar poseen un valor económico. El hecho de que las personas disfruten de derechos de propiedad sobre los primeros (bienes privados), pero no sobre las segundas (recursos comunes), explica por qué aquéllos están a salvo y éstas en peligro de extinción. O al menos eso es lo que me ha explicado mi amigo Ignacio.

Agradecemos mucho su información.